Jueves 31 de julio de 2014

A 76 años de la creación de Gendarmería: Berni festeja y reprime

A 76 años de la creación de Gendarmería: Berni festeja y reprime por Gloria Pagés, hermana de desaparecidos, miembro del CeProDH Esta es la “semana de la Gendarmería Nacional Argentina”. Y no es chiste. Este 28 de julio se cumplieron 76 años de su creación y se realizó el consabido acto de festejo. Allí, el Secretario de Seguridad Sergio Berni, dijo entre otras cosas, muy propias de la progresía gobernante: "hoy están aquí los más fieles custodios de los valores emancipadores y el coraje"; y agregó: "No hay mejor muestra del profesionalismo con que ustedes han llevado a cabo las tareas encomendadas por nuestra Constitución que el afecto, la admiración, y por sobre todas las cosas el respeto de nuestra sociedad a su tarea, labor y compromiso". Evidentemente, todo es según el cristal con que se mire; para nosotros, “afecto” y “respeto” tienen otro valor y no es precisamente lo que nos provoca ver el despliegue de la GNA -perros, carros, hombres a lo rambo pertrechados para cazar manifestantes- cada vez que los trabajadores de Lear despedidos, sus familias y organizaciones solidarias cortamos la Panamericana para decir ¡Familias en la calle Nunca Más! La GNA de “los valores emancipadores” dejó claro su rol: ser los guardianes de los intereses de la patronal yanqui, reprimiendo, golpeando con saña a nuestros compañeros Carlos Platkowski y Vicky Moyano, nieta restituida, como a decenas de mujeres y trabajadores que aún sufren las secuelas de la golpiza de la represión del 8 de julio. Al mando de ese operativo estuvo el Comandante Juan Alberto López Torales, al que Vicky le gritó en la cara “¡Usted es un genocida! Ayer, también dirigió el operativo sobre Panamericana y se lanzó él mismo sobre el parabrizas del auto de uno de los manifestantes que era parte de la Jornada nacional de Lucha por los trabajadores de Lear, lo rompió a puñetazos y luego detuvo al compañero que estuvo hasta empezada la noche, preso en el destacamento de la GNA. Pero esto es sólo un botón de muestra. Esta fuerza se convirtió en “niña mimada” del kirchnerismo, y recuperó terreno con la excusa del reclamo de seguridad y la “lucha contra el narcotráfico”, ocupando barrios enteros en el Gran Buenos Aires, Santa Fe, CABA en los operativos Cinturón Sur o Plan Centinela, y le “compite” a la policía en materia represiva. Esto no es nuevo: es responsable de los asesinatos en Corrientes de los jóvenes Mauro Ojeda y Francisco Escobar durante una pueblada a comienzos del gobierno de De la Rua. Al mando estaba Chiappe, un genocida responsable del Centro Clandestino La Perla en Córdoba y luego en Campo de Mayo durante la dictadura. Unos años antes, en 1997, en Cutral Có Teresa Rodríguez, moría por una bala policial en un operativo conjunto con la GNA dirigido por el Comandante Jorge, al mando del primer Centro Clandestino en la Tucumán de Bussi. Aníbal Verón, Santillán y Barrios en Mosconi, Salta, también fueron asesinados como consecuencia de operativos conjuntos entre policía y GNA en 2000 y 2001. Durante el kirchnerismo, las represiones en Santa Cruz, Chaco, Formosa, Andalgalá son algunos ejemplos de las decenas de casos en los que la “ejemplar” GNA estuvo implicada. Y si esto no bastara, disfrazados de periodistas, con cámaras, y con el amparo gubernamental, montaron el llamado “Proyecto X” que desde el CeProDH y otros organismos denunciamos como un sistema de infiltración ilegal destinado a espiar luchadores y armar causas penales, y que salió a la luz durante la lucha de los trabajadores de Kraft. Ejemplos todos que no inspiran precisamente “afecto” y “respeto”. Todo lo contrario: queremos cárcel para todos estos represores y exigimos el cese de la represión, infiltración y criminalización a los luchadores