<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet title="XSL formatting" type="text/xsl" href="https://ceprodh.org.ar/spip.php?page=backend.xslt" ?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>CeProDH - Centro de Profesionales por los Derechos Humanos</title>
	<link>https://www.ceprodh.org.ar/</link>
	<description></description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>
	<atom:link href="https://ceprodh.org.ar/spip.php?id_auteur=5&amp;page=backend" rel="self" type="application/rss+xml" />




<item xml:lang="es">
		<title>Genocidio: desde 1983 la pol&#237;tica de Estado fue la impunidad y la &#8220;reconciliaci&#243;n&#8221;</title>
		<link>https://ceprodh.org.ar/Genocidio-desde-1983-la-politica-de-Estado-fue-la-impunidad-y-la-reconciliacion</link>
		<guid isPermaLink="true">https://ceprodh.org.ar/Genocidio-desde-1983-la-politica-de-Estado-fue-la-impunidad-y-la-reconciliacion</guid>
		<dc:date>2017-05-10T13:09:30Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Daniel Satur</dc:creator>


		<dc:subject>Represi&#243;n e Impunidad</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;De Alfons&#237;n a Macri, todos los gobiernos, sean radicales, peronistas o de coalici&#243;n, mantuvieron el aparato represivo heredado de la dictadura y s&#243;lo frente la presi&#243;n popular dieron algunas concesiones.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://ceprodh.org.ar/Articulos" rel="directory"&gt;Art&#237;culos&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://ceprodh.org.ar/Represion-e-Impunidad" rel="tag"&gt;Represi&#243;n e Impunidad&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;De Alfons&#237;n a Macri, todos los gobiernos, sean radicales, peronistas o de coalici&#243;n, mantuvieron el aparato represivo heredado de la dictadura y s&#243;lo frente la presi&#243;n popular dieron algunas concesiones.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_781 spip_documents spip_documents_center'&gt;
&lt;img class='img-responsive' src='https://ceprodh.org.ar/local/cache-vignettes/L500xH280/arton74100-8e239.jpg?1702622127' width='500' height='280' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El martes pasado, apenas conocido el fallo de la Corte Suprema que beneficia con el &#8220;2x1&#8221; a un genocida de la dictadura c&#237;vico-militar (condenado por decenas de cr&#237;menes de lesa humanidad), la coalici&#243;n Cambiemos se vio en un brete.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien en varios despachos oficiales se recibi&#243; con alegr&#237;a la resoluci&#243;n, la catarata de repudios que desat&#243;, provenientes de los sectores m&#225;s diversos, oblig&#243; a algunos cerebros del Gobierno a recalcular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasada una semana, desde el radical exjuez del juicio a las Juntas Ricardo Gil Lavedra (&#8220;el fallo es innecesario, inoportuno y equivocado&#8221;) hasta la ultramacrista Mar&#237;a Eugenia Vidal (&#8220;para los delitos de lesa humanidad no puede haber atajos&#8221;) buscaron despegarse del tr&#237;o supremo que desde hace una semana est&#225; en boca de todo el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si hasta el mism&#237;simo senador Federico Pinedo (tan afecto a la defensa de los derechos humanos como el rabino Bergman a la ecolog&#237;a) present&#243; un proyecto para limitar el fallo de la Corte as&#237; no beneficia a otros genocidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Es la relaci&#243;n de fuerzas, est&#250;pido&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, en pocos d&#237;as, el Gobierno de Macri confirm&#243; que, al menos en este tema, no cuenta con una relaci&#243;n de fuerzas tan favorable que le permita ir r&#225;pido y hasta el final en su plan de reorganizaci&#243;n nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por eso, parad&#243;jicamente, ahora Elena Highton de Nolasco (promovida por N&#233;stor Kirchner), Horacio Rosatti (exministro de ese mismo presidente) y Carlos Rosenkrantz (exasesor de Ra&#250;l Alfons&#237;n) se quedaron solos blandiendo su fallo. O mejor dicho, s&#243;lo acompa&#241;ados por los genocidas, sus familiares y amigos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Incluso el diario La Naci&#243;n, que desde que asumi&#243; Macri pide impunidad y m&#225;s impunidad, se vio obligado a tratar el tema con cierto cuidado. Y ya se present&#243; una denuncia penal contra los tres jueces por &#8220;prevaricato&#8221; (es decir por cometer el delito de abuso de autoridad fallando ileg&#237;tima e ilegalmente).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;Le&#233; tambi&#233;n&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt; &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Por-la-memoria-de-los-30-000-el-miercoles-ganemos-las-calles-nuevamente&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Por la memoria de los 30.000, el mi&#233;rcoles ganemos las calles&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;N&#250;meros de verdad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1984 el abogado Eduardo Luis Duhalde public&#243; un informe titulado &lt;i&gt;El Estado terrorista argentino&lt;/i&gt;, donde calcul&#243; que entre 150 mil y 200 mil personas formaron parte activa, con sus niveles de responsabilidad y jerarqu&#237;as, del genocidio perpetrado entre 1976 y 1983.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A 33 a&#241;os de aquella publicaci&#243;n (y un poco m&#225;s de la finalizaci&#243;n de la dictadura) s&#243;lo hay 750 genocidas condenados. Un tercio apenas de los casi tres mil imputados en causas de lesa humanidad, de los cuales (encima) la mitad est&#225; en libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Huelga decirlo a esta altura, pero que al menos el 1,5 % de los genocidas terminaran enjuiciados fue producto de la valent&#237;a y la perseverancia de sobrevivientes, familiares, organismos de derechos humanos, abogadas y abogados que tomaron la decisi&#243;n de luchar, en serio, por verdad y justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante d&#233;cadas, miles de personas vienen marchando en las calles exigiendo el juicio y castigo a todos los genocidas, en memoria y honor de las 30 mil compa&#241;eras y compa&#241;eros detenidos desaparecidos. Uno de los c&#225;nticos m&#225;s escuchados a lo largo de tantos a&#241;os dice que &#8220;a los milicos los salvaron sus amigos, la democracia peronista y radical&#8221;. Y la raz&#243;n de esas estrofas radica en la impunidad acumulada durante d&#233;cadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Porque m&#225;s all&#225; de los relatos sobre la voluntad democr&#225;tica alfonsinista o sobre la &#233;pica nacional y popular kirchnerista, todos los gobiernos que pasaron desde 1983 coincidieron en la necesidad imperiosa de trastocar lo menos posible el aparato represivo estatal heredado de la dictadura. Si no, no se podr&#237;a comprender de conjunto el accionar de los dos partidos mayoritarios de Argentina y sus diferentes coaliciones a lo largo de estas cuatro d&#233;cadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Del genocidio a la impunidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue el Partido Justicialista, con acuerdo expl&#237;cito del radicalismo, el que orden&#243; por decreto en 1975 &#8220;aniquilar a la subversi&#243;n&#8221;, d&#225;ndole llave en mano a Videla, Massera y Agosti la justificaci&#243;n pol&#237;tica del plan genocida. Fueron la Uni&#243;n C&#237;vica Radical y el PJ los partidos que m&#225;s funcionarios pusieron al servicio de las juntas militares a partir del 24 de marzo de 1976. Y fueron radicales de la talla de Balb&#237;n, Illia, Alfons&#237;n y Perette quienes tuvieron muchas reuniones cordiales en esos a&#241;os con quienes decid&#237;an sobre la vida y la muerte de millones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fueron la UCR y el PJ quienes impulsaron en 1981 la Multipartidaria y negociaron durante dos a&#241;os con los genocidas la salida de la dictadura. Lo hac&#237;an, como sus mismos documentos lo afirmaban, &#8220;bajo el lema del Episcopado Argentino: la reconciliaci&#243;n nacional&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue el Gobierno de Ra&#250;l Alfons&#237;n el que se embander&#243; en 1983 con la &#8220;teor&#237;a de los dos demonios&#8221;, poniendo un signo igual entre el terrorismo de Estado y el accionar de las organizaciones pol&#237;ticas armadas, buscando as&#237; justificar la demonizaci&#243;n burguesa de las diferentes experiencias pol&#237;ticas, sindicales, culturales y sociales que pusieron en jaque a las clases dominantes en los a&#241;os 70.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero como eran muchas las personas que hab&#237;an luchado contra la dictadura, el r&#233;gimen en formaci&#243;n deb&#237;a dar una se&#241;al de confianza. As&#237; fue que en 1985 se realiz&#243; el hist&#243;rico juicio a las tres primeras juntas militares que se repartieron el gobierno entre 1976 y la Guerra de Malvinas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero un a&#241;o despu&#233;s Alfons&#237;n har&#237;a votar en el Congreso la ley de Punto Final, que le pondr&#237;a un coto temporal a las denuncias de sobrevivientes y familiares de v&#237;ctimas, ayudando a bajar el n&#250;mero de genocidas imputados. Y al otro a&#241;o, en 1987, tras negar que negociar&#237;a con Aldo Rico y sus carapintadas alzados en Semana Santa, el l&#237;der radical saldr&#237;a del Congreso con su ley de Obediencia Debida bajo el brazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miles y miles de genocidas quedaban amparados por la &#8220;democracia&#8221; y vivir&#237;an muchos a&#241;os tranquilos. Eso s&#237;, &#8220;a cambio&#8221; se hac&#237;a votar en 1988 la Ley de Defensa Nacional, que dejaba formalmente prohibida la intervenci&#243;n en conflictos internos por parte de las Fuerzas Armadas. No fuera a ser cosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La infamia peronista&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para no ser menos, mientras dejaba el &#8220;salariazo&#8221; y la &#8220;revoluci&#243;n productiva&#8221; en el arc&#243;n de las promesas incumplidas, Carlos Menem decretar&#237;a los indultos para Videla, Massera, Galtieri, Viola, Su&#225;rez Mason y varios jerarcas m&#225;s. Fue en 1989 y 1990, con el apoyo de todo el arco pol&#237;tico patronal y de todos los gobernadores, desde el cordob&#233;s radical Eduardo Angeloz hasta el santacruce&#241;o N&#233;stor Kirchner.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&#241;os despu&#233;s, pasados veintidos del golpe genocida y con una d&#233;cada de menemismo a cuestas, el mismo r&#233;gimen que hab&#237;a salvado a los milicos dar&#237;a una impresionante demostraci&#243;n de suprema demagogia. En 1998 el PJ de Menem y la Alianza radical-frepasista derogar&#237;an las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Es decir, las dejaban sin efecto... pero para el futuro. Nada que molestara a Astiz, Acosta, Etchecolatz, Barreiro, Milani.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ser&#237;an las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre de 2001 las que pondr&#237;an en crisis al r&#233;gimen. Y con &#233;l, a sus leyes y decretos de impunidad. Kirchner abrig&#243; la herencia de Duhalde (con su ministro de Econom&#237;a y todo) pero con ropajes necesariamente diferentes. Sin embargo, no fue hasta que la diputada de izquierda Patricia Walsh presentara un proyecto para anular las leyes y volver un poco la cosa atr&#225;s que el peronismo se sinti&#243; interpelado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2003 el Congreso vot&#243; finalmente la nulidad de la Obediencia Debida y el Punto Final, ahora s&#237; con efecto retroactivo. Y all&#237; votaron afirmativamente, mancomunados, democr&#225;ticos y como si nada hubieran tenido que ver con la historia, los bloques del PJ y la UCR.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deber&#237;an pasar dos a&#241;os m&#225;s para que la Corte Suprema (recauchutada por el kirchnerismo) se sintiera obligada a declarar esas leyes inconstitucionales. Y cinco a&#241;os m&#225;s pasar&#237;an hasta que en 2010 el m&#225;ximo tribunal declarara inconstitucionales los indultos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Y el aparato intacto&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante d&#233;cadas, entre tantas maniobras leguleyas y transas pol&#237;ticas, no faltaron varios descabezamientos de las c&#250;pulas de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, as&#237; como m&#250;ltiples reformas cosm&#233;ticas y llamados a la &#8220;reconciliaci&#243;n&#8221; de esas mismas fuerzas con la sociedad civil. Sin embargo (o justamente gracias a eso) el aparato represivo de conjunto se ha mantenido pr&#225;cticamente intacto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien el Ej&#233;rcito, la Armada y la Fuerza A&#233;rea en estas d&#233;cadas desarrollaron tareas fronteras afuera, colaborando con las potencias imperialistas en eufem&#237;sticas misiones &#8220;de paz&#8221; de la ONU, las fuerzas de Seguridad (a las que se sumaron la Gendarmer&#237;a y la Prefectura) fueron empleadas a pleno para reprimir a la poblaci&#243;n en diferentes momentos y durante todo el per&#237;odo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En reiteradas oportunidades los organismos de derechos humanos o las propias v&#237;ctimas de la represi&#243;n a huelgas, piquetes y puebladas denunciaron la presencia de genocidas en esos operativos, incluso comandando las acciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; como Menem envi&#243; en 1997 al comandante mayor Eduardo Jorge a dirigir el operativo criminal de Gendarmer&#237;a contra docentes y petroleros (asesinando a Teresa Rodr&#237;guez) en 1999 De la R&#250;a hizo lo propio con el comandante mayor Ricardo Alberto Chiappe, a quien asign&#243; la tarea de reprimir una protesta docente en Corrientes donde dos j&#243;venes terminaron muertos. De all&#237; a la designaci&#243;n de C&#233;sar Milani al frente del Ej&#233;rcito en 2013 hubo siempre un hilo conductor: si hay genocidas, mientras no sean descubiertos p&#250;blicamente, que sigan brindando sus servicios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De no comprender ese acuerdo estrat&#233;gico entre los partidos tradicionales para sostener el aparato represivo y encubrir a la mayor cantidad de genocidas posible, costar&#237;a entender varias cosas. Por caso, costar&#237;a comprender por qu&#233; a m&#225;s de diez a&#241;os de desaparecido Jorge Julio L&#243;pez no existe en los expedientes judiciales un solo imputado mientras que es &lt;i&gt;vox populi&lt;/i&gt; la participaci&#243;n directa de la Polic&#237;a Bonaerense y se sabe qui&#233;nes podr&#237;an estar detr&#225;s de ese crimen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n costar&#237;a entender por qu&#233; el n&#250;mero de imputados, procesados y condenados por el aniquilamiento de 30 mil personas y el saqueo de la econom&#237;a nacional representa menos del 2 % del total de ejecutores del terrorismo de Estado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y costar&#237;a entender, por supuesto, por qu&#233; hoy los destinos del pa&#237;s siguen siendo digitados por una clase social par&#225;sita y criminal, ayudada en su empresa por un nutrido personal pol&#237;tico, policial y judicial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El esc&#225;ndalo del &#8220;2x1&#8221; protagonizado por un quinteto de jueces ricos que la poblaci&#243;n no eligi&#243; ni puede remover, no sali&#243; de la nada ni puede sorprender del todo. Esos jueces fueron puestos por las mismas manos que durante d&#233;cadas votaron leyes de impunidad, decretos de amnist&#237;a y otras canalladas. Las mismas manos que, cuando la presi&#243;n popular fue incontenible, anularon esas leyes y decretos, bajaron alg&#250;n que otro cuadro y se vistieron de progresistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Echarle la culpa del estado actual de las causas y de la posibilidad de que esos genocidas salgan en libertad s&#243;lo a los editoriales de &lt;i&gt;La Naci&#243;n&lt;/i&gt; ser&#237;a un acto de cinismo. Porque a los milicos, antes y ahora, los salvaron sus amigos de la democracia peronista y radical.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>



</channel>

</rss>
